
INVESTIGAR PARA CREAR. Historia de un traje
La Alhambra de Granada ha sido siempre una fuente de inspiración inagotable donde a poco que se atraviese el umbral de cualquiera de sus estancias, se puede imaginar fácilmente a sus primeros habitantes paseando por cada recoveco ataviados con la indumentaria de la época.
Este viaje comienza al alzar la vista y descubrir a diez personajes enigmáticos que aparecen en la bóveda de la alcoba central de la Sala de los Reyes. Diez nobles nazaríes, vestidos con atuendo granadino, que parecen conversar apaciblemente bajo un techo dorado.
Sus vestidos de ceremonia, el característico turbante nazarí, la volumetría de los ropajes y su paleta de colores se convierten en el punto de partida de un proceso creativo que implica desde un principio la necesidad de investigar el patronaje histórico de estas piezas de indumentaria árabe tradicional. El objetivo principal era diseñar y confeccionar unos trajes de gala para el Capitán Moro y la Sultana de las fiestas de Moros y Cristianos de Crevillent 2025 con el máximo respeto hacia estas prendas de vestir, teniendo en cuenta las holguras necesarias, buscando reproducir las mismas formas de antaño y con igual número de piezas que los originales usando tejidos existentes en la actualidad. Cabe añadir que con el patronaje actual se puede replicar este tipo de indumentaria con un menor número de patrones y costuras, ya que los telares actuales permiten hacer tejidos de un ancho mayor que los existentes en la Edad Media, lo cual obligaba a usar un mayor número de paneles de tela para poder conseguir dichos volúmenes.
La primera de las piezas objeto de estudio fue la marlota que perteneció a Boabdil el Chico, expuesta en el Museo del Ejército de Toledo. Se trata una de prenda de vestir de origen griego que en su día fue muy usada por los musulmanes de la península Ibérica durante la Edad Media, sobre todo en invierno. Este ejemplar en concreto está confeccionado con materiales muy ricos como el lino y la seda, lo que revela la importancia de este tipo de atuendo de gala, símbolo de poder de quien la viste. Podría describirse como una túnica hasta los pies de gran holgura y con forma evasé en los laterales donde unas mangas muy amplias formadas por un rectángulo se insertan a la sisa.
Prendas muy similares se pueden observar también en el museo Le Monde des Arts de la Parure de Marrakech, que cuenta con una gran colección de piezas de indumentaria tradicional del mundo árabe, aunque en esta ocasión las líneas son más rectas que en la marlota. Constan de mayor número de piezas y las mangas se insertan al cuerpo en la parte inferior de lo que vendría a ser la sisa mediante un cuadradillo o pieza similar que se prolonga hasta el bajo del caftán, proporcionándole así mayor amplitud. La construcción de esta prenda se asemeja a la de un caftán tradicional de mujer, pero con mucha más holgura tanto en mangas como en cuerpo.
Una vez hecho el estudio previo, da comienzo el proceso de bocetaje del figurín a la par prácticamente que se inicia la búsqueda de materiales, una de las partes más apasionantes y de la que depende en gran medida el resultado final. Para este proyecto en concreto se han usado diferentes tipos de seda en tonos ocre y crema, combinada con tejido de hilo dorado metalizado para aportar mayor riqueza y luz al conjunto, y un rayón azul cerceta brocado en oro que reproduce el patrón de un fragmento de tela conservado de la época de Al-Ándalus.
En este tipo de proyectos siempre es conveniente realizar una toile del vestido sobre la cual visualizar las holguras, largos, volúmenes, etc… Ese es el momento de materializar el vestido en tres dimensiones y para ello conviven, se mezclan constantemente, el patronaje en plano y el moulage que será lo que realmente permita crear los volúmenes y formas deseados. Sobre esta toile se hacen las correcciones necesarias, de manera que después simplemente se traspasa el trabajo realizado sobre la glasilla, con sus rectificaciones ya hechas, a los tejidos definitivos. Cuando ya se trabaja con los tejidos definitivos es cuando comienza el laborioso proceso artesanal de aplicar a cada pieza de forma manual toda la decoración que embellecerá la prenda: bordados, cintas, galones, pasamanerías, incrustaciones metálicas, etc…
El trabajo artesanal, al igual que la elección de tejidos, es crucial para que el acabado de la prenda refleje toda la investigación y proceso de documentación previo, sin el cual sería inviable dotar de verosimilitud este tipo de prendas que buscan acercarse lo más posible a la historia, pero que a la vez requieren ser flexibles para dar cabida al imaginario colectivo de todo un pueblo que vive con arraigo sus fiestas de Moros y Cristianos.
Lluís Ruiz
Bibliografía
Gillow, John, 2010, Textiles del Mundo Islámico, Blume
Stillman, Yedida Kalfon, 2003, Arab Dress: from the dawn of Islam to modern times, Brill
Autor/es:
Especializado en indumentaria medieval musulmana y cristiana: tipos de tejidos, complementos, tocados y joyería. Entre sus últimos proyectos personales destacan la reinterpretación de los “Tres Reyes Magos” y un estudio sobre las formas del renacimiento italiano.





