
La Casa-patio de Tetuán. (Primera parte)
La evolución histórica de la casa-patio tetuaní está íntimamente relacionada con las técnicas y sistemas constructivos, los materiales y recursos procedentes tanto de elementos de la tradición andalusí, otomana y local, como de otros ámbitos de la cultura marroquí y europea.
La arquitectura doméstica más antigua muestra una serie de tipos de casas-patio con una clara influencia del legado cultural andalusí que aportaron los moriscos inmigrados a comienzos del siglo XVII. Constituyen ejemplos donde se experimentan soluciones espaciales y de lenguaje que se insertan en la tradición arquitectónica mudéjar-renacentista española, hibridada, en algunos casos, con postulados de la arquitectura doméstica de Fez.
Muchas de las soluciones aportadas por estos tipos desaparecen en los siglos posteriores y pueden llegar a constituir ejemplos únicos tanto en Tetuán como en Marruecos.
La casa-patio desarrollada en el siglo XVIII es la que configura el tipo tradicional tetuaní y al que corresponde el grueso de las casas más antiguas de Tetuán. La arquitectura de este momento representa un periodo decisivo en la historia arquitectónica marroquí.
El siglo XIX y la primera década del siglo XX constituyen un periodo de intenso cambio y renovación fruto del florecimiento económico y cultural de la ciudad, que experimentaba desde mediados de siglo un notable incremento en la construcción de casas y palacios promovidos por las grandes fortunas de comerciantes, terratenientes y oficiales del gobierno.
A comienzos del siglo XIX se introduce, a través de determinados comerciantes, un tipo de casa-patio desarrollado por la arquitectura doméstica de Fez, y a finales de siglo se culmina un proceso de occidentalización, como consecuencia de la intervención colonial europea en el mundo islámico, que afecta de forma muy directa a Tetuán. En el origen de este proceso la importante comunidad judía local juega un papel fundamental con la incorporación de nuevos estilos arquitectónicos y materiales, llevada a cabo con la construcción del nuevo barrio judío (Mellah), comenzado a principios de siglo. Este barrio se concibe mediante una planificación previa, probablemente debida a un ingeniero portugués, que introduce el trazado reticular en la Medina. Asimismo, a finales de siglo, determinados ingenieros y artesanos completan su formación en Europa.
El contacto con Occidente crea una dependencia de Marruecos de las materias primas y productos prefabricados europeos. Se produce una arquitectura ecléctica, reflejo del cambio de las condiciones económicas y sociales del momento, con la implantación de estilos arquitectónicos tanto de Fez y Marrakech como europeos.
La evolución tipológica de la casa-patio en este periodo se debe en gran medida a la incorporación de nuevos materiales y tecnologías. La introducción desde Europa de vigas de hierro y de otros productos fabricados como balcones, rejas, balaustradas, azulejos y vidrios coloreados facilitó el desarrollo de nuevas soluciones constructivas que propiciaron la transformación espacial del patio y la extrema locuacidad del lenguaje arquitectónico de esta etapa.
Una intervención que se produce sobre todas las tipologías y afecta tanto a las casas existentes como a las de nueva construcción es la cubrición del patio mediante estructuras de hierro y vidrio.
La radical transformación material y poética que sufre el patio tiene consecuencias en las cuatro piezas básicas de la planta baja relacionadas directamente con él. Como ha analizado detalladamente la historiadora Nadia Erzini, este cambio incide directamente en el concepto de bienestar doméstico. La clausura del patio al cielo abierto y a todos los elementos externos supuso además la ruptura del equilibrio entre dichas piezas. Se produce un creciente interés en enfatizar la habitación que se abre con tres arcos al patio (el maq’ad), en oposición a la estancia larga y estrecha cerrada con puerta (el bit), a la vez que se produce el declive en popularidad de la habitación abierta al patio (el bartal).
Paralelamente se produce un notable incremento de los elementos decorativos. Se incorpora el estuco tallado en altorrelieve que antes era demasiado frágil para su exposición a los agentes climáticos externos. Se introducen baldosas de mármol, azulejos cerámicos, fuentes y chimeneas de mármol importadas y se agregan ventanas grandes descontextualizadas provistas de marcos tallados y de vidrios coloreados. Se produce, pues, un fenómeno de sobreabundancia en el lenguaje.
La definición de los diferentes tipos de casa-patio que caracterizan la Medina de Tetuán cabría establecerla, según el criterio de Nadia Erzini, en función de los elementos que componen el patio, que es el origen de la concepción espacial de la casa. Desde tal posición se pueden determinar los tipos siguientes:
- Casas con patio de ocho pilares y arcos.
- Casas con patio de doce pilares y arcos.
- Casas con patio de cuatro pilares y vigas de madera.
- Casas con patio sin pilares y vigas de hierro.
Foto superior: Casa Afaila
Autor/es:
Arquitecto. Natural de Almería. Desde 1991 es Coordinador del Programa de Cooperación Internacional de la Junta de Andalucía en la ciudad de Tetuán (Marruecos). Ha sido director de la Oficina de Remodelación Urbana de La Chanca (1996-2000), y en el periodo 2002-2012, patrono de la Fundación Arquitectura Contemporánea.








