
La Casa-patio de Tetuán. (Segunda parte)
En la primera parte de este artículo se exponen las características generales de la evolución histórica de la casa-patio tetuaní. La segunda parte plantea la definición de los diferentes tipos de casa-patio que caracterizan la medina de Tetuán, que fue declarada en 1997 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Casas con patio de ocho pilares y arcos
A este tipo corresponden casas conservadas del siglo XVII que constituyen ejemplos especialmente significativos por su singularidad en la arquitectura tetuaní.
Configuran casas pequeñas, con un patio rectangular, y presentan soluciones particulares en las plantas, alzados y secciones del patio. En su concepción muestran la decisiva influencia del elemento andalusí en la herencia cultural de la ciudad, evidenciando sus antecedentes en las aportaciones de la arquitectura mudéjar-renacentista española realizadas por las familias de inmigrantes moriscos.
En la casa de los gobernadores Naqsis, familia de origen andalusí que desde finales del siglo XVI hasta el último tercio del siglo XVII gobernó la ciudad, se produce la combinación de conceptos de la arquitectura hispanomusulmana y de la tradición de la arquitectura doméstica de Fez.
El patio se compone mediante la repetición de sus alzados en planta baja y primera. En los lados cortos utiliza arcos de dos centros y en los largos arcos de medio punto.
Pero lo que singulariza esta casa es la solución en las esquinas del patio, que se rompen, suprimiendo los pilares de los ángulos, provocando en ellos la intersección de los arcos correspondientes. Esta innovadora tecnología, que reduce al mínimo los pilares del patio, establece una relación de analogía con soluciones experimentadas en la arquitectura mudéjar-renacentista española. Esta solución espacial se utiliza como referencia en la construcción de la casa contigua y en la de otras situadas en el barrio del Blad, el más antiguo de la Medina.
La casa del alfaquí Ben Qarrish, construida por una familia de moriscos inmigrados a comienzos del siglo XVII, presenta en el patio alzados con referencia al mudéjar tardío compuestos mediante arcos en planta baja y pilares y vigas en la alta.
Este tipo de casa-patio se caracteriza por su sobrio lenguaje constructivo, sin decoración de mosaicos de azulejos ni estucos tallados, por el empleo de arcos semicirculares y por la proporción de sus gruesos pilares. Los materiales básicos empleados son las fábricas de ladrillo, revestidas con morteros de cal grasa, y los forjados de viguetas de madera.
Casas con patio de doce pilares y arcos
Este tipo, desarrollado profusamente en el siglo XVIII en las grandes casas de Tetuán, representa el grueso de la arquitectura más antigua que se conserva en la ciudad.
El patio cuadrado se formaliza mediante galerías de tres arcos en todos sus lados, con el arco central más alto, repitiendo el esquema en las dos plantas.
El uso del ladrillo, tanto en las fábricas como en los pilares cilíndricos, y los revestimientos mediante morteros monocromáticos de cal grasa nos remiten a la tradición constructiva local.
Las características de este tipo son los arcos de herradura y ojivales, la sobriedad decorativa, que se reduce por lo general al empleo de los zallij (mosaicos de azulejos) en el suelo del patio, en las jambas de los huecos, arranque de pilares y en el pavimento de una habitación del primer piso. Otra característica estilística son las tres cúpulas que decoran las vueltas de los tramos de las escaleras y, de forma más esporádica, las bóvedas y pechinas que soportan las cornisas y galerías de los pequeños patios secundarios.
Este tipo experimenta una transformación, a partir de la segunda mitad del siglo XIX, por el proceso de occidentalización producido en la arquitectura en combinación con la influencia de la arquitectura doméstica de Fez y Marraquech, que incorpora una amplia variedad de estilos eclécticos europeos y nuevos materiales.
Esta evolución se expresa en el aumento de la escala del tipo, en una mayor precisión en la geometría, que acentúa la ortogonalidad de los trazados, en la proporción más alta de los arcos y en el aumento del sistema decorativo con el uso más intenso de azulejos más recargados, con la aplicación de atauriques en paredes, arcos, cornisas, escaleras y baños y con la amplia utilización de maderas talladas y pintadas.
Casas con patio de cuatro pilares y vigas de madera
Este tipo se introduce en la Medina de Tetuán a comienzos del siglo XIX en las casas de los comerciantes de Fez y se desarrolla en las casas más pequeñas.
Las galerías del patio, que tiene una dimensión más reducida, se apoyan normalmente en cuatro pilares o mediante un arco en cada uno de sus lados. En la planta primera desaparece el uso del arco y cuatro pilares sostienen vigas de madera tallada y pintada.
La decoración de la estructura de madera proviene de la tradición de la arquitectura doméstica de Fez. Las formas arquitectónicas se expresan mediante un lenguaje enraizado en los motivos locales tradicionales, que incluyen el empleo de arcos de herradura apuntados y arcos ojivales.
Este tipo es el que tiene una menor implantación porque rápidamente es sustituido, a comienzos del siglo XX, por el tipo de casa-patio sin pilares.
Sin embargo, el Pabellón de Marruecos para la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929, construido por Mariano Bertuchi, Director de la Escuela de Artes Indígenas de Tetuán, utiliza esta tipología como fuente de interpretación.
Casas con patio sin pilares y vigas de hierro
A partir de 1880 se introducen desde Europa las vigas de hierro y otros materiales constructivos. Desde ese momento, la inmensa mayoría de las casas que se construyen incorporan estas vigas en su sistema constructivo.
En esta perspectiva, el patio experimenta su última evolución al prescindir de pilares. Las vigas de hierro permiten construir las galerías perimetrales del primer piso sin apoyos intermedios. Este tipo se desarrolla en innumerables casas de menor tamaño que las de los tipos anteriores.
El efecto del proceso de occidentalización permite un variado conjunto de soluciones decorativas que daban plena satisfacción a la variación del gusto experimentado en este periodo histórico, lo que se mantiene invariable es la sistemática ocultación de la estructura metálica mediante el revestimiento de la misma con una amplia gama de maderas decorativas.
Foto portada: Casa Erzin
Autor/es:
Arquitecto. Natural de Almería. Desde 1991 es Coordinador del Programa de Cooperación Internacional de la Junta de Andalucía en la ciudad de Tetuán (Marruecos). Ha sido director de la Oficina de Remodelación Urbana de La Chanca (1996-2000), y en el periodo 2002-2012, patrono de la Fundación Arquitectura Contemporánea.








